Alternativas del hongo como abono natural

Alternativas del hongo como abono natural

Alternativas del hongo como abono natural

Alternativas del hongo como abono natural

El laboratorio ID Forest, de Venta de Baños (Palencia), ha demostrado que el uso de hongos como abono natural en agricultura, horticultura y jardinería, es un método natural y ecológico, alternativo a los abonos químicos. Con este método se obtienen los mismos resultados, sin contaminar y regenerando el suelo.

“Reproducimos los hongos que se dan de forma natural en los cereales, frutales, la vid y otras plantas, los multiplicamos en el laboratorio y los inoculamos en las parcelas”, explica Jaime Olaizola, responsable del ID Forest. El ID Forest es un laboratorio privado que trabaja con hongos patógenos, saprófitos y micorrícicos en Venta de Baños (Palencia).

Olaizola aclara que los hongos micorrízicos son muy importantes, ya que todos se asocian con plantas, y el 98% de las plantas que hay en la tierra tienen hongos en sus raíces.

Es decir, todas las plantas se relacionan con hongos para absorber nutrientes y el agua del suelo más fácilmente. Asimismo, los hongos ayudan a las plantas a crecer, alimertarse y resistir mejor las enfermedades.

Bajo esta premisa, el investigador palentino se propuso a darle una vuelta a la agricultura. Olaizola tiene como propósito que las plantas sean más eficientes y capaces de absorber los minerales, nutrientes y el agua que están en el suelo, sin necesidad de usar abonos químicos.

“La tendencia en agricultura ha sido echar nitrógeno o fósforo a las plantas cuando lo necesitan, lo que termina deteriorando los suelos y machacando todos los microorganismos que hay en él”, estipula Olaizola. ID Forest coge muestras en suelos donde hay muchos hongos, porque el terreno está bien cuidado. Luego, se aíslan los hongos y son multiplicados en el laboratorio. Finalmente, los hongos se riegan en terrenos agrícolas, donde los suelos estén deteriorados.

“Es como contagiar nuestros terrenos agrícolas, pero reduciendo el uso de abonos minerales. Además, esto sirve para recuperar suelos deteriorados” agrega Olaizola. Hasta el momento, ya han demostrado que, abonadas con hongos, las plantas crecen igual que con los abonos químicos, pero, a largo plazo, el suelo se regenera, y cada vez las producciones son mejores.

Además, el costo de producción es mínimo porque los hongos se multiplican solos, y el del tratamiento es asumible, igual o menor que el abonado químico. Esto se debe a que son esporas mezcladas con sustrato, que se aplican como cualquier abonado y con el mismo equipo que se utiliza para otros fertilizantes. La ventaja es que, con el pasar de los años, los hongos necesitan menos cantidad de abono. Esto es a causa de que el que suelo se regenera, se obtienen mejores resultados y su uso sea compatible con la agricultura ecológica, que es un método totalmente natural.

Las aplicaciones son infinitas y se pueden llevar a cabo en cualquier campo donde se trabaje con plantas, frutales, horticultura, jardinería, asegura el responsable de ID Forest, quien también colabora con el proyecto Life + Operación CO2, para buscar fórmulas que fijan más el CO2.

Es que la necesidad de que haya y crezcan más plantas para fijar más CO2, que encaja a la perfección con este proyecto, sin olvidar la capacidad de los hongos para conseguir que absorban mejor el agua y sobrevivan en lugares donde, de otra forma, no tendrían futuro, luchando así contra el cambio climático.

– referencia: lta.reuters.com